Almendras molidas con piel. Un solo ingrediente, nada más.
La piel es lo que le da el color tostado y un sabor bastante más intenso que la harina de almendras blanqueada. También es donde está buena parte de la fibra.
Cómo la usás. Reemplaza harina de trigo en budines, muffins, bizcochuelos y masas de tarta. Como no tiene gluten, no arma la misma estructura: en recetas que necesitan que la masa levante, conviene combinarla con otra harina o sumar un huevo. Para crumbles, rebozados y bases de tarta funciona sola sin problema.
Cómo la guardás. Frasco hermético, lejos de la luz. Tiene el aceite natural de la almendra, así que en verano o si la vas a tener mucho tiempo, la heladera te la conserva mejor.
Viene en 250 g, 500 g y 1 kg.