Garbanzos secos.
Comprarlos secos en vez de en lata cambia el costo por porción de manera notable, y la textura es bastante mejor. A cambio piden previsión: necesitan remojo de ocho horas o toda la noche.
Cómo los usás. Remojados y hervidos van a guisos, ensaladas y currys. Procesados con tahina, limón y ajo dan hummus casero. Al horno con aceite y especias, hasta que quedan crocantes, son un snack que reemplaza bien a los de paquete. Y si los molés, tenés harina de garbanzo para panqueques salados.
Un dato. No tires el agua de cocción: eso es aquafaba, y bate a punto nieve como una clara. Sirve para mousses y merengues sin huevo.
Cómo los guardás. Frasco cerrado en lugar seco. Duran meses.
Viene en 250 g, 500 g y 1 kg.